Raphaele Duval y “La Albacora”: arte que conecta con el mar ecuatoriano.
La escultora francesa Raphaele Duval llegó a Ecuador con un tema claro:
«La albacora»
A partir de un pequeño modelo y fotografías del pez, desarrolló una obra que une arte y conciencia ambiental.
Su trabajo dialoga con la realidad del país, uno de los mayores exportadores de atún aleta amarilla. Este recurso, presente en aguas de Galápagos y la Costa ecuatoriana, depende de ecosistemas marinos frágiles y de políticas que garanticen sostenibilidad, sanidad y calidad alimentaria.
El proyecto fue también una experiencia educativa: estudiantes de Artes Plásticas colaboraron con los artistas a través de prácticas preprofesionales y aprovecharon restos de las esculturas para crear sus propias piezas. Una fusión entre tradición, aprendizaje y mar, que convirtió el taller en un espacio vivo de creatividad y conciencia.